Con la finalidad de responder a las inquietudes más frecuentes del público interesado en El Sistema, hemos elaborado un listado de preguntas frecuentes con sus respectivas respuestas para agilizar la atención al usuario. Estas abordan los temas de interés y las preguntas que recibimos con mayor frecuencia.

¿Cuáles son los requisitos para ingresar en el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela?

Ingresar al Sistema Nacional de Orquestas y Coros es muy sencillo, asequible y cómodo. Nuestro programa fue creado para que todos los niños y jóvenes venezolanos tengan acceso a la educación y disfrute de la música. Los interesados no tienen que presentar ninguna prueba de admisión, tampoco existe una selección previa. Hay 443 núcleos de El Sistema en todo el territorio nacional a donde se puede acudir, dependiendo de la ubicación residencial del interesado.

Los requisitos son:

  • Llenar y completar la planilla de inscripción que le entregan en el Núcleo con los datos del interesado y de su representante.
  • Llevar dos (2) fotografías carnet del interesado.
  • Fotocopia de la partida de nacimiento, si no tiene cédula.
  • Fotocopia de la cédula de identidad de cada uno de los representantes, o de uno de los representantes según sea el caso.
  • El ingreso es gratuito, no hay matrículas ni mensualidades por pagar.

¿En qué cátedras puedo estudiar música y cómo puedo elegir un instrumento musical?

En El Sistema el talento incipiente puede experimentar, en una primera fase, con cantos, sonidos, palmadas, ritmos, flautas dulces, percusión, cuerdas y movimientos dentro de un coro. De esta manera, se empieza a canalizar la inclinación del niño hacia la orquesta sinfónica, la típica, o de otros géneros como Jazz, LatinoCaribeña, AfroVenezolana e incluso Rock, o su participación en una agrupación coral, según su preferencia.

Poco a poco, el alumno se va familiarizando con una variada gama de instrumentos musicales para su posterior elección, la cual se realiza con los docentes especializados, quienes toman en cuenta el tamaño del niño, su contextura física, y su interés y/o vocación hacia un instrumento determinado. Seguidamente, el niño recibe clases de coro, teoría, iniciación a la orquesta, armonía, técnica y lenguaje musical.

Actualmente, El Sistema cuenta con las cátedras instrumentales de violín, viola, violonchelo, contrabajo, flauta, oboe, clarinete, fagote, corno, trompeta, trombón, tuba, bombardino, percusión, arpa de pedal, arpa criolla, piano, órgano, cuatro, guitarra, mandolina, bandola, saxofón, coro, canto popular, canto lírico, dirección orquestal, dirección coral, composición.

¿Cómo puedo aprender a tocar un instrumento musical si no tengo los medios económicos para adquirirlo?

Para aprender a tocar un instrumento no se necesitan conocimientos previos y la formación en El Sistema es totalmente gratuita. Mediante la figura de comodato, y por el tiempo en que permanezca en El Sistema, en calidad de préstamo de uso gratuito, se entrega al alumno e integrante de la institución el instrumento musical asignado con las recomendaciones de un docente. Esto permite que el alumno pueda utilizarlo para su ejecución en los ensayos y prácticas en grupos o individuales, conciertos,  y, cuando el tamaño del instrumento lo permite, lo pueda llevar a su casa para ejercitar y estudiar. A medida que el niño se va desarrollando física y musicalmente, se le cambia el instrumento por otro adecuado a su estatura, siempre mediante la modalidad de comodato, lo que permite un ciclo de retroalimentación instrumental.

¿Qué beneficios obtiene mi representado si no desea convertirse en músico profesional, luego de estudiar en un Núcleo de El Sistema y haber pertenecido a una de sus orquestas?

Como bien lo define el Maestro José Antonio Abreu, creador y fundador de El Sistema, “las orquestas y los coros son verdaderas escuelas para la vida, son terrenos fértiles para que los niños, niñas y adolescentes que en ellas conviven, cultiven sus aptitudes y actitudes, aprendan valores éticos, cívicos, estéticos, espirituales y sociales”.

El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela le ofrece herramientas a los niños para que sean hombres y mujeres exitosos, productivos y felices. Y todos aquellos que en algún momento de sus vidas han estudiado y participado en su estructura formadora, son hoy en día profesionales, trabajadores, padres, madres y ciudadanos integrales. A través del estudio de la música, y al haber pertenecido a una orquesta o coro, aprendieron a trabajar en equipo, a ser tolerantes, solidarios, disciplinados, responsables, tenaces en la consecución de metas, líderes, competitivos y visionarios con su futuro y el de sus familias.

Mediante los informes académicos de colegios y universidades se ha podido constatar que los jóvenes y niños que son alumnos de El Sistema aumentan su rendimiento estudiantil y sus actitudes de liderazgo y respeto hacia el entorno, mientras que disminuyen su grado de agresividad, actitudes depresivas y de descontrol emocional.

Un estudio de Evaluación de Impacto realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, arrojó que los niños y jóvenes que ingresan a El Sistema mostraron vínculos sociales y mejoras con sus conexiones con la escuela y la familia; que están ganados a cooperación entre si y sus pares; que lograron mayor confianza en sí mismos; disminución de los niveles de agresión o toma de riesgos, con mayor énfasis en los varones; disposición a intervenir en actividades colectivas y mayor coeficiente intelectual infantil.

¿Qué oportunidades de desarrollo profesional y fuentes de trabajo se ofrecen en El Sistema para los que desean hacer carrera en la música?

Hay un amplio abanico de posibilidades de formación musical, profesional y laboral en El Sistema, ya que los estudiantes y músicos de las orquestas y coros, se pueden desarrollar como docentes de música, ejecutantes, solistas, directores de orquestas y de coros, compositores, repertoristas y lutieres, así como gerentes y productores artísticos.

En cuanto a la dirección orquestal y a los solistas, los jóvenes integrantes de las orquestas tienen prioridad y campo laboral seguro, ya que en un 90% de los conciertos intervienen solistas de las propias orquestas. Asimismo, El Sistema ofrece una plataforma a jóvenes creadores que se dediquen a la composición de nuevas obras las cuales, a su vez, son interpretadas por las orquestas. Otra fuente de trabajo es para los capacitados como lutier, ya que se pueden encargar de la reparación y fabricación de instrumentos musicales, que tiene un mercado seguro en los miles de alumnos y músicos que tiene El Sistema.

Gracias al conocimiento que alcanzan los alumnos de El Sistema sobre la actividad orquestal y musical acerca de la producción de conciertos, del funcionamiento interno de los núcleos y conservatorio, así como sobre la organización y logística de giras artísticas, éstos se convierten, en su gran mayoría, en gerentes de la Fundación Musical Simón Bolívar. Asimismo, el alto número de profesores de música que requiere El Sistema es otra fuente de trabajo para sus alumnos, quienes tienen la posibilidad de obtener el grado académico expedido por la Cátedra de Música de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE), así como complementar su formación con maestrías y doctorados en la Universidad Simón Bolívar de Venezuela, la Universidad Lisandro Alvarado, la Universidad Nacional Experimental del Táchira y el Instituto Pedagógico de Rubio.

¿Desde qué edad pueden recibir a mi hijo(a) en El Sistema para que pueda estudiar música y tocar un instrumento?

En las orquestas juveniles e infantiles la formación musical contamos con dos programas encargados de iniciar a los niños. El Programa Nuevos Integrantes que atiende desde las madres embarazadas, los neonatos y bebés hasta los tres años de edad. Asimismo, el Programa de Iniciación Musical recibe desde los tres años, aunque no es limitante la edad para iniciarse. Es importante saber que El Sistema cuenta con diversos niveles de estudio musical, en los que se pueden insertar: kinder musical (niños de 2 a 4 años); orquestas pre-infantiles (4 a 6 años); orquestas infantiles (7 a 12 años); orquestas pre-juveniles (13 a 16 años); orquestas juveniles (16 a 22 años) y orquestas profesionales en cada estado de la geografía venezolana.

¿A dónde debo dirigirme para obtener la información exacta para inscribir a mi hijo en El Sistema?

El Sistema de Orquestas y Coros tiene presencia en todo el territorio nacional, basta con ubicar el núcleo más cercano a su domicilio y dirigirse directamente allí. El período de pre-inscripción es durante el mes de mayo, cuando se retiran las planillas de preinscripción y en septiembre se realiza la formalización de la misma, incluyendo los recaudos solicitados.

Si soy músico y no me he formado en El Sistema ¿tengo una oportunidad para ingresar a uno de sus núcleos o a una de sus orquestas?

Sí tienes oportunidad. En El Sistema de Orquestas se realizan permanentemente audiciones, talleres de nivelación, inscripciones, seminarios, clases magistrales, entre otros, que permiten a los músicos interesados participar y optar por su ingreso a una de sus orquestas.

¿Cuáles son los requisitos para ingresar en las Escuelas de Instrumentos de El Sistema si ya soy un ejecutante?

Cuando un ejecutante de algún instrumento tiene un alto nivel musical, o su profesor considera que tiene un gran potencial por desarrollar, éste le prepara una comunicación de recomendación referida al director de la Escuela que le competa (violín, clarinete, contrabajo, trompeta, etc.) para que el niño o joven presente una audición y opte por un cupo en la misma.

¿A quién me dirijo si soy docente en el área musical y quiero ofrecer mis servicios como profesor(a) de El Sistema?

Debe dirigirse a la Fundación Musical Simón Bolívar ubicada en la Torre Este de Parque Central, piso 11, Dirección de Formación y Desarrollo, Oficina de Atención al Docente. También puede enviar su hoja de vida a: [email protected] y [email protected]

¿Cuáles son los requisitos y las gestiones que se deben hacer para crear un nuevo núcleo de El Sistema en mi comunidad?

Se debe realizar una solicitud formal por escrito al ente gubernamental de la zona y a la alcaldía para garantizar la infraestructura, mobiliario e instrumentos musicales. Luego se realiza el convenio con El Sistema de Orquestas, ente que aportará el método de estudio, el personal docente, administrativo y obrero, más todos los detalles de organización interna de dicho núcleo.

Quiero ayudar a los músicos venezolanos ¿cuál es el procedimiento para realizar trabajo voluntario en El Sistema?

Debe dirigirse a la Fundación Musical Simón Bolívar ubicada en la Torre Oeste de Parque Central, piso 18, Dirección de Formación y Desarrollo, y allí puede plantear su propuesta. También puede enviar su propuesta a: [email protected] y [email protected]

Vivo en el exterior, ¿cómo puedo gestionar una visita a los núcleos y sedes de El Sistema en Venezuela, con objetivos académicos y de investigación?

El interesado debe enviar un correo electrónico a [email protected] colocando sus datos personales, datos académicos o profesionales (dependiendo del caso) y una detallada solicitud en la que suministre un informe completo de motivos, necesidades, intereses, fines de la misma y el nombre de la institución académica o gubernamental que respalda dicha visita.

Soy mayor de edad, ¿puedo ingresar a El Sistema?

Si tiene conocimientos musicales previos es muy fácil. De no tener ningún tipo de preparación, no es imposible. Sin embargo, debe tener en cuenta que posiblemente tenga que estudiar con niños menores y en niveles de iniciación.

Soy venezolano y vivo en el exterior, pero viajo con frecuencia a mi país, ¿cómo puedo enterarme, con anticipación, de las presentaciones de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, tanto en el extranjero como en Venezuela?

A través del sitio web fundamusical.org.ve en la sección calendario se puede informar de las actividades, conciertos, recitales y giras pautadas mensualmente. También puede seguir nuestra redes sociales Twitter @elsistema – Instagram @elsistema_ – Facebook El Sistema.

Resido en el interior del país, pero viajo a Caracas con cierta frecuencia, ¿cómo puedo adquirir las entradas para los conciertos que se ofrecen en el Centro de Acción Social por la Música?

Las entradas a los conciertos y recitales en el Centro de Acción Social por la Música (CASPM) son gratuitas. Para conocer la programación pautada contamos con la sección Calendario de conciertos en el portal fundamusical.org.ve, los medios de comunicación, redes sociales Twitter @elsistema – Instagram @elsistema_ – Facebook El Sistema, la taquilla y oficinas en la sede del CNASPM.

Me gustaría contribuir y hacer alguna donación para los niños músicos de El Sistema, ¿cómo puedo hacerlo y a quién me dirijo?

La empresa o el individuo interesado se pueden dirigir directamente a las Fundaciones de Núcleos ubicadas en las sedes de cada núcleo. Allí se canalizan las necesidades inmediatas (reparaciones de la infraestructura, inmuebles, mobiliarios, equipos, donación de instrumentos, etc) y así el patrocinante puede realizar el aporte más adecuado y conveniente. Igualmente, acudir a la Fundación Musical Simón Bolívar, con sede administrativa en Caracas, a fin de realizar el patrocinio deseado, o escribir a [email protected] para canalizar la donación.

¿Dónde puedo adquirir los discos de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela dirigida por Gustavo Dudamel?

En las disco tiendas musicales, especialmente en las de Caracas, podrá encontrar los siguientes CD’s:

  • Tchaikovsky & Shakespeare (2011): Hamlet – Overture-Fantasy after Shakespeare; The Tempest; Romeo and Juliet, Fantasy Overture.
  • Rite (2010): Stravinsky Le Sacre du Printemps; Revueltas La noche de los Mayas.
  • Discoveries (2009).
  • Tchaikovsky (2009): Symphony nº. 5; Francesca da Rimini.
  • Fiesta (2008).
  • Mahler (2007): Symphony nº. 5.
  • Beethoven (2006): Symphonies nº. 5 & 7.

http://www.deutschegrammophon.com/

A mi hijo le gusta la música popular: ¿puede estudiar en El Sistema?

Una de las premisas básicas del trabajo de las Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela es considerar la música como un arte integral y no hacer distinciones radicales entre géneros. Lo importante es el alto nivel técnico e interpretativo con que se ejecute la música, por lo que cualquier niño o joven que desee incursionar en la música popular, y cuya vocación y talento esté dirigido hacia ese género, puede acudir igualmente a cualquier núcleo de El Sistema donde se imparta como cátedra el estudio de algún instrumento de música popular. Incluso, podrá formar parte de una orquesta típica, de una orquesta o ensamble de música venezolana, de una agrupación dedicada al rock, al jazz, a la música latina y/o afro-venezolana.

Soy baterista y me encanta el rock, ¿tengo algún chance de estudiar en El Sistema o de pertenecer a alguna agrupación u orquesta de este género?

Si, en muchos núcleos ya contamos con la práctica orquestal en distintos géneros musicales para ofrecer alternativas a los jóvenes venezolanos, incluso ya contamos con diferentes agrupaciones como la Big Band Jazz, la Orquesta Latinocaribeña, la Orquesta Afrovenezolana, el Ensamble de Alma Llanera y la Orquesta de Rock Sinfónico.

Tengo estudios de música realizados en el exterior y ya tengo 18 años de edad, ¿es posible ingresar a El Sistema en Caracas?

Todo niño o joven que desee inscribirse en el Sistema Nacional de Orquestas es bienvenido; para ello existen diferentes oportunidades de ingreso (audiciones, talleres de nivelación, seminarios, clases magistrales, etc), que permiten a los músicos interesados participar y optar por su inserción.

Me gusta la salsa y quiero estudiar música en un conservatorio, ¿será posible que me acepten en El Sistema o tengo que dirigirme a otras escuelas?

Claro que sí, contamos con el Programa de Música Popular, con el que se busca dar a conocer, explorar y abrir un camino musical a todos los interesados en este popular género. Su director es el profesor Alberto Vergara, percusionista, compositor y arreglista quien ha pertenecido por 30 años a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela.

Soy estudiante universitario y quiero hacer mi tesis de grado sobre El Sistema de orquestas, ¿a quién puedo dirigirme para obtener información y poder trabajar mi tesis sobre este tema?

El interesado debe enviar un correo electrónico a [email protected], colocando sus datos personales, datos académicos o profesionales (dependiendo del caso) y una detallada solicitud donde informe motivo, necesidades, intereses, fines de la misma y comunicación de la institución académica. Una vez recibida la solicitud, dependiendo del área de estudio, la carrera del interesado, el nivel y el tema a investigar, El Sistema asignará una dirección responsable para atender la solicitud.

El Sistema en el mundo: ¿Qué es igual? ¿Qué es diferente?

El Sistema En El Mundo Qué Es Igual Qué Es Diferente

Artículo del músico, profesor y director venezolano, Ron Davis Alvarez, publicado por la revista The Ensamble que reúne la información educativa de las más de 45 naciones que han replicado la labor de El Sistema

La experiencia educativa y formativa del músico, profesor y director venezolano, Ron Davis Alvarez, que pertenece al Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, llegó a las manos de los 150 delegados, de los 27 países que han replicado el modelo social y musical fundado por el maestro José Antonio Abreu, que asistieron a la Conferencia Internacional de Profesores de El Sistema, realizada a finales de octubre en Escocia.

El primer artículo, de quien además es coordinador de la Dirección de Relaciones Internacionales de la Fundación Musical Simón Bolívar ­ente rector de El Sistema­, apareció en The Ensamble, una publicación mensual que recoge la información educativa que generan las más de 45 naciones que han replicado El Sistema. Liderizada por Eric Booth y Tricia Tunstall, quienes actualmente recogen en un libro las experiencias de estos países, la edición de noviembre de la publicación se centró en la conferencia, e incluyó por primera vez las ideas de un embajador de El Sistema venezolano.

¿Qué es igual? ¿Qué es diferente? Por Ron Davis Alvarez

Sonreír desde cualquier ángulo es la respuesta del alma. Muchos dicen que mirar es la puerta de los sentimientos más profundos. Al tocar, cantar y luchar sonríes, construyes miradas y enriqueces el espíritu.

De donde vengo se despierta muy temprano. Se hacen grandes colas para subir al autobús. Te encuentras, cuando aún no son ni las siete de la mañana, con un caos que cautiva. Lo llaman Metro de Caracas, y atraviesa, bajo tierra, los grandes edificios de la capital venezolana. En algunos días, al salir de ahí, el sol te ilumina con fuerza. En otros tantos, un torrencial aguacero se ánima a refrescar nuestra montaña, El Ávila. Es la misma lluvia o el mismo sol que cubre nuestras sabanas, nuestras ciudades más pobladas y nuestros pueblos más lejanos.

Así es el amanecer de la música; las sonrisas y los bailes de un corazón de orquesta, de canto y de lucha. Lucha contra la pobreza y la delincuencia. Lucha para conseguir integración y el derecho a darle un sentido a nuestras vidas.

De donde vengo somos pájaros coloridos, bandera tricolor, árboles amarillos, rocío de orquídeas y saltos de aguas. Somos vientos barloventeños, San Pedro guatireño, tambores san juaneros. Somos tradiciones inolvidables, calor zuliano, pesca oriental, oro negro y costa caribeña.
Somos frailejones andinos, tunas desiertas, comparsas caroreñas y fiestas de flores en grandes haciendas. También somos canoas en ríos grandes, cantos de ordeño, cacao, ron y caña de azúcar.

Somos ciudades, barrios y cuentos de camino. Somos madres luchadoras, parroquias grandes, árboles musicales con hojas de orquestas y frutos de valores. Somos, además, escaleras con tobos de agua, grafiti citadino, plaza de palomas con viejos vendedores. Somos dulce de coco, arpa, cuatro y maraca, cotiza bien sonada, joropo llanero y abrazos de la abuela.

Somos un ejemplo de carácter, de lucha, de integración y de cambio social a través de la música. Somos los responsables de sembrar orquestas y coros en toda Venezuela.

De donde vengo somos «El Sistema». Somos esa sonrisa que empieza con las palabras aprendizaje, disciplina y flexibilidad.
Aprender a través de la enseñanza musical colectiva nos convierte en un modelo de coraje y fortaleza; de lucha por la paz y por la integración mundial. Trabajar por la prevención del ocio mal canalizado, de la pornografía infantil, de la delincuencia, la droga y la pobreza extrema nos convierte también en un modelo de inspiración para todo el mundo.

El Sistema en Venezuela se caracteriza por la versatilidad de su estructura, el reto, la disciplina, la diversidad de su repertorio, y las obras de alto nivel de ejecución técnica e interpretativa. Son estas las primeras características que describen nuestro desarrollo como modelo pedagógico.
Durante casi 40 años, cada uno de nuestros núcleos ha manejado perfiles de iniciación muy diversos, adaptados a su realidad local. Así se mantiene el mismo propósito y la misma visión social del avance musical de nuestros programas.

Los pequeños pueblos, las grandes ciudades, los caseríos y los sectores menos privilegiados desarrollan su iniciación musical de manera particular, aun cuando mantienen la misión, visión, filosofía, secuencia en el repertorio y lucha por la excelencia. Los líderes, directores, instructores y docentes de los núcleos utilizan de manera creativa la aplicación de programas musicales y la creación de otros, dependiendo de las necesidades que florezcan en el seno de la comunidad. De esta manera, se logra enaltecer y enriquecer sus aspectos culturales para el desarrollo de la continuidad de las tradiciones cercanas a la localidad, municipio o estado en donde funcione el núcleo.

La base pedagógica funciona en forma de espiral, como modelo de aprendizaje. Los profesores transmiten al estudiante cómo enseñar. Luego, este multiplica los conocimientos y abre un abanico de oportunidades, especialmente, para aquellos niños, niñas y jóvenes de niveles sociales más necesitados y vulnerables, mediante el ejercicio musical colectivo. A ellos se les brinda la oportunidad de desarrollarse dentro de una o varias actividades musicales, ejecutando un instrumento que los ayude a combatir los problemas de integración social, y los enriquezca de valores a través de la excelencia musical.

¿Cómo enseñar esto en un país distinto? ¿Qué es igual? ¿Qué es diferente? Una sonrisa es sonrisa en el Ártico, en la Antártida, en Asia y hasta en la luna. Y, afortunadamente, siempre tendrá el mismo objetivo: llenar a un niño de alegría y de sueños.

He trabajado en diferentes países, pero una de mis mayores experiencias la tuve como voluntario en la Casa de Niños de Uummannaq, al norte Groenlandia. Allí entendí que no hay mejor manera de enseñar la práctica colectiva musical que aprendiendo de dónde vienen los estudiantes. Entendiendo cómo es su día a día o cómo se siente la nieve. Incluso, experimentando si la brisa de los trineos se asemeja, por lo menos un poco, a la que golpea mi rostro cuando tomo el autobús que me lleva al pueblo en el que vivo.

Cuando te interesas por aprender de su comunidad, estudiar sus necesidades y, además, les enseñas lo que significa la música, siembras un árbol. Un árbol que debes regar todos los días para que de él florezcan grandes valores.

Sí, todos sabemos que convivimos en un mundo lleno de comunidades diversas, y de puntos geográficos en el que convergen cientos de emigrantes. Esto hace que, muchas veces, nos tome más tiempo identificar algún punto de partida o referencia para integrarnos. Ahora bien, tan sólo pensemos en la palabra felicidad. Cada una de esas comunidades entiende por igual que la felicidad se puede conseguir cuando regalas notas que se traducen en una ayuda al prójimo.

El lenguaje, el tiempo, las latitudes, las estaciones climáticas, las tradiciones, las políticas, las creencias, los puntos geográficos, describen naciones. Pero el arte de la música como lenguaje universal construye sonrisas.

¿Qué es diferente?

Diferente es la manera de hacer el pan, de bailar y de acentuar palabras.

Diferente es el punto donde te encuentras; es la física, que describe espacio, tiempo, latitud y altitud.

Diferente es que hoy vea desde mi ventana El Ávila, y mañana un hermoso iceberg.

Diferente pueden ser muchas cosas cuando tienes que enseñar una filosofía de práctica musical en cualquier parte del mundo que no asemeje ni un poquito a la ciudad en donde naciste.

Diferente es todo lo que no es igual. Suena obvio, ¿no?

Diferente también es nada, cuando sabes que la lucha por la que trabajas tiene un mismo sentido.

Pero el hecho de ser diferente siempre partirá desde el punto en donde lo mires. Así que enseñar la filosofía y la visión que ha construido el maestro José Antonio Abreu en cualquier parte del mundo es igual… y es diferente.

Es igual porque luchamos por cambiar la vida de muchos niños, niñas jóvenes, familias y maestros. Mostrarles que pueden tener una vida distinta, en la que pueden dormir tranquilos, soñar y despertar sabiendo que tienen algo por lo que luchar es igual en todas las partes del mundo. Pero el cómo lo enseñas a través de la música es justamente lo que tiene que ser diferente.

El proceso de aprendizaje viene con la comunidad en la que te encuentres; pasando por sus necesidades, sus gustos y hasta su leyes.
No importa si por lo que luchamos es igual o suena diferente. Luchemos por el rescate social del niño, y utilicemos los diferentes procesos de enseñanza aprendiendo de la comunidad, para la comunidad y por la comunidad.

Deja que El Sistema en tu país suene a tu música o la de todos. Deja que ría con ojos finos o cabellos rubios; con piel canela o abrigos fuertes; en montañas, desiertos, valles o grandes ciudades.

Sólo deja que la música suene bajo sonrisas; que la enseñanza siempre pueda llenar de esperanza a los niños. Deja que la orquesta o el coro, sin importar el país de procedencia, el idioma o las tradiciones, utilice todos sus recursos para ser una gran familia.

No quiero terminar sin antes decirles lo que hago cuando debo enseñar en otro país. La respuesta es sencilla, y la conseguí a través de mi experiencia dentro de El Sistema: Sonrío, y me convierto en un estudiante más.

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